Sistema de control de stock y ventas a medida
Un sistema que crece junto con tu negocio.
Las soluciones del mercado son demasiado genéricas o demasiado caras para los pequeños negocios. Construimos sistemas desde cero para tu problema, con una arquitectura pensada para aguantar el crecimiento.
Cuando la hoja de cálculo ya no da abasto
Casi todo comercio pequeño empieza controlando el stock en una hoja de cálculo, y funciona por más tiempo del que uno imagina. El problema no aparece de golpe: aparece cuando dos personas necesitan tocar el mismo archivo al mismo tiempo, cuando nadie sabe cuál es la versión correcta, cuando el conteo físico no coincide con lo que está en la pantalla y nadie sabe decir desde cuándo.
Después vienen las otras seis: el historial que nadie guarda, la factura emitida en un portal aparte que no conversa con la venta registrada, la consignación anotada en un cuaderno porque no cabía en la hoja, el informe que se lleva el domingo entero, el celular que no abre bien el archivo y la copia de seguridad que debía existir. Ninguna de ellas por sí sola justifica un sistema; las seis juntas cuestan más caro que él, cada mes, en tiempo que nadie contabiliza.
Un sistema de gestión a medida resuelve eso de raíz: una sola fuente de verdad, acceso simultáneo, historial de todo lo que pasó y la factura saliendo de la misma pantalla en la que se registró la venta. No se trata de tener software: se trata de dejar de verificar.
De la planilla al ERP con facturación fiscal
Si hoy el control vive en cuadernos, planillas o en la cabeza de alguien, se puede reemplazar por un sistema estable y simple de usar.
Gestión del día a día
Clientes, productos, stock, ventas, cuentas y consignación en un solo lugar, con reportes que responden en segundos, no en un fin de semana entero.
Emisión fiscal
Emisión de NF-e y NFC-e integrada con SEFAZ, con impresión en impresora térmica. Cuando el negocio se formaliza, el sistema acompaña.
Escritorio robusto
Para operaciones que exigen estabilidad máxima, construimos sistemas de escritorio de alto rendimiento, que funcionan incluso sin conexión y reciben actualizaciones remotas.
Cada sistema se presupuesta por su alcance
Cada sistema se cotiza individualmente, tras el levantamiento de requisitos, porque prometer un número antes de entender tu operación sería deshonesto. Los rangos a continuación muestran cómo pensamos la complejidad. Como referencia de mercado: las empresas especializadas en ERP cobran a partir de R$ 40.000 por un sistema de complejidad media.
Simple
Un sistema con 3 a 5 módulos, sin integraciones externas, base de datos directa al punto.
Medio
Un sistema con 6 a 10 módulos, una o dos integraciones externas y una base de datos relacional más robusta.
Complejo
Un ERP completo, múltiples integraciones (fiscal, pago, APIs) y arquitectura de escritorio o multiplataforma.
Simone Control: de cuadernos a un ERP fiscal
Nuestro primer cliente. Tres años acompañando el crecimiento de la misma tienda de segunda mano en tres etapas, con el software como base de cada una.
- 1
El comienzo, en casa
Una tienda de segunda mano que controlaba todo a mano, en cuadernos. El primer sistema eliminó los cuadernos y le devolvió a la dueña sus fines de semana.
- 2
El espacio propio
El negocio salió de casa a una tienda. Reconstruimos el sistema en Angular y PostgreSQL, con módulos reales de clientes, stock, ventas y consignación.
- 3
El centro de la ciudad
La tienda creció y se formalizó. Entregamos una app de escritorio en Tauri con módulo fiscal integrado con SEFAZ, emitiendo facturas reales. Hoy las actualizaciones llegan remotamente.
Lo que preguntan antes de cambiar de sistema
¿Cuánto cuesta un sistema de gestión a medida?
Depende del número de módulos, de las integraciones y de cuántas excepciones tiene tu operación, y por eso no publicamos un número fijo. Las empresas especializadas en ERP parten de R$ 40.000 por un sistema de complejidad media. Levantamos los requisitos primero y enviamos una propuesta objetiva, con alcance y plazo por escrito.
¿Por qué no usar un sistema prefabricado?
En muchos casos el prefabricado gana, y lo decimos cuando es verdad. Pierde cuando el negocio tiene excepciones que el software no acepta, y entonces la operación pasa a adaptarse al sistema en vez de lo contrario. El criterio práctico no es el precio ni la lista de funciones: es cuántas cosas haces hoy que tendrían que volverse un apaño dentro de él.
¿El sistema emite facturas de verdad?
Sí. Ya entregamos emisión de NF-e y NFC-e integrada a la SEFAZ, con impresión en impresora térmica, funcionando en producción desde hace más de un año. La factura sale de la misma pantalla en la que se registró la venta, lo que elimina la doble digitación y el error que viene con ella.
¿Necesito internet para que el sistema funcione?
Depende del formato. Cuando la operación no puede parar, entregamos una aplicación de escritorio, que sigue funcionando con internet caída y recibe actualizaciones remotas cuando vuelve. Para operaciones que viven en el navegador, la aplicación web suele ser más simple de mantener.
¿Y los datos que ya están en mi hoja de cálculo?
Entran en el sistema durante la implantación, y esa importación forma parte del proyecto. Clientes, productos y saldo de stock migran del archivo que ya tienes, con una verificación conjunta antes de dar el paso, para que nadie empiece con números equivocados.
¿Quién mantiene el sistema una vez terminado?
Nosotros mismos, con una mensualidad de mantenimiento. CRATON no entrega y desaparece: el sistema de nuestro primer cliente está en su cuarta generación completa después de unos tres años, y cada una nació de una necesidad que apareció con el negocio creciendo.
¿Tu negocio necesita un sistema a medida?
Cuéntanos cómo funciona tu operación hoy. Quien responde es quien lo desarrolla, y la primera conversación puede partir de una idea suelta.
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